Balandra Cruz del Sur
Terapia de Lenguaje

TERAPIA DE LENGUAJE

 

El terapista de lenguaje participa en la prevención, evaluación, diagnóstico, estimulación y tratamiento de las alteraciones del Lenguaje, Habla y Voz.

 

Trabaja tanto con niños como con adultos, derivados por el otorrinolaringólogo, neurólogo, pediatra, psicólogos o centros escolares (profesores), trabajando con las familias y profesionales, potenciando la coordinación con carácter de reciprocidad, por una parte el terapista proporciona asesoramientos técnicos-pedagógicos y estrategias de evaluación, aporta las informaciones necesarias respecto de la organización del centro y es nexo entre el centro y los equipos de apoyo.

 

La terapia va dirigida a personas que no pronuncian sonidos adecuadamente debido a un retraso o aprendizaje inadecuado.

 

Las dificultades más frecuentes son:

 

* Defectos de pronunciación de los fonemas r, s, z (dislalias: retraso del habla).

 

* Alteración de los órganos que intervienen en la producción del habla, como el labio leporino, frenillo lingual, parálisis facial, mala oclusión dental, paladar ojival, etc.

 

* Lesiones del sistema nervioso central (parálisis cerebral, epilepsia) que ocasionan frecuentemente problemas en la comunicación en general, deglución, motricidad, usando técnicas alternativas y aumentativas de comunicación, repiten sílabas, palabras y/o frases (tartamudez).

 

* Alteración persistente en la voz, como ronquera, afonía, disfonía.

 

* Problemas de comprensión y/o expresión del lenguaje.

 

* Dificultades en la lectura y/o escritura. Retraso lector.

 

* Problemas de audición (hipoacusia): alteraciones en la audición y el lenguaje.

 

* Reeducación de los trastornos de la deglución (disfagia) y respiración.

 

* Hiperactividad y problemas de atención.

 

* Mutismo e inhibición del lenguaje.

 

 

Función del terapista del Lenguaje

- Informar, educar y entrenar a quienes tiene un papel activo con el paciente.

 

- Identificar y detectar de manera temprana el problema.

 

- Examinar, valorar y diagnosticar los trastornos, desarrollando un plan de tratamiento a seguir con metas y objetivos a alcanzar.

 

- Intervenir lo más temprano posible en los trastornos que presente la persona afectada para poder readaptar las funciones alteradas lo mejor posible y ayudarle a lograr la mejor reintegración a su entorno social, laboral, familiar.

 

-  Con el profesor:

 

Asesoramiento, colaboración y elaboración de programas en el área de lenguaje grupo-clase. Diseñando y practicando estrategias de aprendizaje y materiales adecuados. Orientando las adaptaciones necesarias para la mejor adquisición del lenguaje y del habla. Colaborando en la evaluación continúa en el proceso de aprendizaje en el área del lenguaje.

 

- Con el alumno:

 

Prevención, diagnóstico y evaluación.

Intervención, rehabilitación e identificación de las Necesidades Educativas Especiales.

Crear situaciones y oportunidades de comunicación en el aula de acuerdo siempre con el profesor titular en relación con la programación diseñada.

 

- Con la familia:

 

Informando sobre el proceso de adquisición del lenguaje y habla.

Implicarlos en el proceso de intervención para que el paciente hable, se comunique y comprenda mejor.

 

Al observar el lenguaje y sus alteraciones no alcanza con atender a las producciones orales sino que se debe considerar toda la acción comunicativa, la agilidad y la expresión agregada a través de gestos, variaciones tonales, actitudes espontáneas, etc.

 

Es muy importante conocer la situación en la cual se dan dichas alteraciones ya que facilitarán el conocimiento de las causas que muchas veces están en el niño pero que en ocasiones son exógenas, es decir que se deben a factores ajenos a él (muchas veces ambientales y de fácil solución).